Los Siete Pasos de la Creación

La forma de crear a tu personaje jugador se explica en detalle en este capítulo. El resumen a continuación ofrece una visión general muy útil. Consigue una hoja de personaje, un lápiz y sigue estos pasos:

Elige tu Ocupación y Senda.
Determina tus atributos.
Determina tus habilidades.
Elige tu especialidad inicial.
Determina tus rasgos de personalidad.
Elige tu equipo.
Elige un nombre.

Ocupaciones y Sendas

Cada personaje de Historias del Reinicio nace de dos elecciones. La primera es tu Ocupación —Guerrero, Chamán, Explorador o Peregrino—, la labor que desempeñas para tu comunidad. Tu Ocupación indica qué es lo que se te da mejor de manera natural, tu forma de pensar de manera general y como te comportas durante la resolución de conflictos.

Dentro de tu Ocupación también eliges una  Senda,  el papel concreto que cumples dentro de tu Ocupación, el trabajo del día a día. Un Guerrero puede plantarse en la puerta de la aldea como Guardián, o recorrer los caminos vigilando el peligro como Vigía —la Ocupación es lo que eres, la Senda es lo que haces—.

Cada Senda trae además algo que no se elige, algo que llevas dentro sin saber muy bien por qué: una inclinación, una intuición que a veces te salva sin que sepas explicar cómo. No es magia ni es algo aprendido —simplemente hay algo en ti que funciona mejor de lo que debería en ciertos momentos, y con el tiempo esa chispa se hace más fuerte, hasta casi convertirse en un don.

Guerrero – Fuerza

Habilidades Principales

  • Combate Cercano

  • Físico

  • Resistencia

Cuando algo enorme rompe la maleza y viene directo hacia la aldea, todos miran a la misma persona: a ti. No necesitas entender por qué esa bestia de metal ha salido de la maleza, ni qué la corrompió. Te basta con plantarte entre ella y tu gente, los pies bien clavados en la tierra, la defensa de tu mundo sobre tus hombros.
El Guerrere es una promesa: pase lo que pase esta noche, la aldea seguirá en pie mañana. Unos la cumplen cuidando las aldeas, sin ceder un palmo mientras encajan cada golpe por su gente. Otros la cumplen en el camino, en la vereda, en el bosque, saliendo al encuentro del peligro antes de que este llegue a ver las hogueras de su hogar

Senda – Guardian

Tu sitio está en la aldea, no en el camino. Cuando todos duermen, tú no. Sientes en el estómago el instante justo en que algo se acerca —el silencio, los pasos que no se oyen — y estás de pie antes de que nadie se de cuenta del peligro. Nada te sorprende, porque nunca dejas de mirar. Y cuando llega el golpe eres tú el que lo recibe.  Plantas los pies en tierra, cierras el paso al enemigo, y lo que derribaría a cualquiera de los tuyos se estrella primero contra tu escudo. La aldea se olvida de tu nombre en las noches tranquilas y lo grita en las que no lo son.

Talentos Iniciales
  • Escudo Humano
  • Piel de Hierro

Senda – Vigía